miércoles, 31 de diciembre de 2025

Palabras finales en mi ordenación Presbiteral el 13 de diciembre de 2025

Introducción: 

Dice el Señor por medio del profeta Isaías «En ese pondré mis ojos, en el humilde y abatido que se estremece ante mis Palabras» (Cf. Is 66,2). Mi caminar cristiano está marcado por el discipulado, por la persona de Jesús, he escuchado su palabra, reafirmando la llamada qué me hace día con día, y yo solo respondo como Pedro: «Señor, a quien iré si solo tú tienes palabras de vida eterna». Jesucristo es mi experiencia fundante, de mi ministerio (ahora sacerdotal) y de toda mi existencia, todo lo mío es don para la Iglesia, esta Iglesia arquidiocesana, marcada por el testimonio de los mártires y los santos que deberían de impulsarnos a nuevos caminos de justicia y anuncio del Reino.

Agradecimientos:

Quiero agradecer, a Jesús por hacerme parte de su reino, por llamarme a seguirlo y anunciarlo; agradezco a mi obispo Mons. José Luis por la confianza de integrarme en su presbiterio, me comprometo a ser un buen colaborador, obediente y servicial; a mi familia aquí presente por ser iglesia domestica y enseñarme el camino a Jesús; agradezco a todos los sacerdotes formadores, maestros, confesores, directores espirituales, párrocos y amigos que me han enseñado tanto y me seguirán mostrando el buen camino ahora como hermanos, me comprometo con ellos a trabajar incansablemente por el bien de nuestro santo pueblo, del cual somos pastores; a los seminarios y todo el personal del seminario, gracias por su amistad sincera y discreta colaboración, a los seminaristas les animo a seguir adelante con entereza y humildad; agradezco a las parroquias de pastoral y sus cantones, a la gente de buen corazón, a los pobres y enfermos, que me han mostrado donde esta el rostro de Cristo, por ellos me consagro y me comprometo a tenerlos siempre como predilectos y opción fundamental en mi corazón.

A mi parroquia Santiago apóstol, por todo el esfuerzo de este día, no solamente por hoy, sino por todo este tiempo, gracias por ser comunidad de fe y esperanza, les hago el llamado a la unidad, para que sigan siendo testimonio de Cristo en medio de nuestra ciudad.

Invitación:

Invito a todos los jóvenes ¡no tengan miedo de responder a la voz del Señor! les dice “sígueme”. El nunca deja de llamar, y a muchos los llama hoy al camino del sacerdocio, atrévanse por Cristo porque el siempre apuesta por ustedes.

Jesús él es el centro, nosotros solo permanecemos en él, este es mi propósito ahora y en toda mi vida; permanecer en Jesús. Me encomiendo a mi Madre la Virgen de Guadalupe, a sus oraciones pueblo fiel oren por mí para que mi amor sea pleno y mis frutos abundantes para mayor gloria de Dios.

jueves, 30 de octubre de 2025

La opción fundamental por la vida

La opción por la vida es un principio inherente en la antropología, aunque muchas veces se deja olvidada en recursos históricos y extraños. La «consigna psicológica» orienta la formación humana para desarrollar aquello que genera y da vida. todo esto en conjunto con el encuentro con Jesucristo que es el gran aporte del cristianismo lleva a tomar una opción fundamental: la vida. 
No se reduce al mantenimiento orgánico de un cuerpo, o la razón activa de la mente, la vida es más que impulsos hormonales que se mantienen estables; la vida engloba la existencia misma, la trascendencia, las relaciones interpersonales, la plenitud, el alma y Dios. La vida es don inmenso, gratuito, pero sin instrucciones y solamente ejerciéndola podemos encontrar nuestro pleno sentido en ella.

Aquí algunos puntos clave para comprender esta opción fundamental.

1. la consigna psicológica
Se le llama así al camino personal de integración, sanación y crecimiento que me convoca una manera de adoptar mi propia existencia. Nace del profundo conocimiento (de si mismo), de asimilación de la personalidad y la construcción de la identidad. 

Esto incluye la experiencia de los otros, ya que no puede entenderse como aislada o individualizante de los demás, la opción por la vida es también opción por la humanidad, junta el discernimiento y la voluntad que elige acertadamente en ella su opción vital. ¿Qué significa concretamente esto? la primera opción que debemos hacer es por vivir la vida y hacer de ella el objeto de todo proyecto personal.

Esta opción por la vida requiere cinco actitudes básicas: 
a.     Trabajar equilibradamente sabiendo descansar
b.     Construir el amor.
Es entregarse, donarse, construirlo y defenderlo, un amor que debe irradiar hacia todo lo que es vida, hacia la vida misma.
Se construye el amor en sintonía consigo mismo, solo si se esta en solidaridad con los demás, con los necesitados de todo género.

c. 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Entre los nacidos de mujer, no hay nadie mayor que Juan el Bautista

Cuando subo a la montaña
Isabel me recibe al alba.
Cuando subo a la montaña 
de madrugada.

Isabel que tu niño canta,
salmos nuevos de esperanza,
Isabel que tu niño canta
en tus entrañas.

Isabel que tu niño sueña,
va soñando primaveras.
Isabel que tu niño se marcha
por las riberas.

¡El Jordán baja con fuerza!
corren vientos de protesta,
porque la paja no sirve 
como cosecha.
Porque se llenan las aguas 
de nubes negras.

El Jordán es penitencia,
el Jordán es nueva senda
donde los hombres no riñen
por sus asciendas.
Donde lo hombres comparten
sus herramientas.

Por decir la verdad entera
porque supo ser profeta,
lo acallaron con cadenas,
lo encerraron en la celda,
y al final de un gran banquete;
Le cortaron la cabeza.
*Del canto de Carmelo Erdozain "entre los nacidos".

Si existe una figura dentro del Nuevo Testamento que me llame poderosamente la atención es Juan el Bautista.
Su función de bisagra y precursor, su figura es la encarnación perfecta de la figura del profetismo y a su vez la adecuada transición entre lo antiguo de Israel y el nuevo nacimiento de los seguidores del Nazareno. 
Como lo llegan a afirmar muchos exegetas, Jesús pudo ser un seguidor de Juan, incluso lo eran algunos de sus discípulos, aunque el tema de purificación y restructuración de Israel por parte de Juan choca inminentemente con el Reino que va a proclamar Jesús. A pesar de ello, Jesús presenta a Juan como el mayor entre los nacidos de mujer, el primer martir del nuevo testamento, la voz del desierto que clama libertad, justicia y el perdon de los pecados, la perfecta antesala del Reino de Dios predicado por Jesucristo.